14/05/2013

Sí, lo que son las coincidencias geográficas. Ahí mismo, donde uno se encuentra a las desgracias cruzarse
Me gustaría, pero tengo como una...una
¿Qué?
No, es que. Tengo una sensación
Disculpe
No, no puedo
Dejé de usar reloj hace mucho, pero el sol
Sí, a mucha gente le parece extraño. Pero, ¿a poco no le asombra que se fijen en tonterías?
Liberé mis muñecas. Y a mí, desde luego
Lo del sol. Me refiero a que oscurecía
Ya le dije que no puedo
Yo sé, yo sé
No se acerque mucho. Su saliva acaba de aterrizar en la punta de mi nariz
Precisamente por esas cosas...
¿Seguirá deteniéndome por no saber qué hora era?
Sigo sentado aquí, es evidente
Yo sólo vi que fue entre los ojos
Que silbaba una tonadita lenta, que solía faltarle el aire
Era su niñita, ¿cómo pensar otra cosa?
Flotaba como quien ignoraba todo propósito y todo fin último
Una forma de vivir absorbiendo los instantes emergidos de una ventisca, del
soplo de toda realidad quebradiza
Pero sólo sé que fue entre los ojos y que salió silbando

26/04/2013

XXXII


«Vos no elegís la lluvia...»
tampoco la tormenta que destruye y enceguece
ni la garúa de tiempo confuso e inhabitable
aquí nos ahogamos en gargantas
mientras se cuenta las gotas
que aún se aferran en la punta de los dedos
negando la caída, el vuelo invertido
hacia otras gargantas
**
la primera vez nos abrazamos bajo una llovizna
él temblaba un poco, bromeaba otro poco
sus latidos golpean mi mejilla
quiero romper sus costillas
**
apresa mi cuello sin que sienta el peso de las cadenas
sé sutil, atrápame sin darme cuenta
y anidaré en las cavidades de tu cuerpo desconocido
habitaré ahí, en tu tiempo ciego
en tus formas cínicas
y en tus palabras, en tus benditas palabras
**
vas a quebrarme
y yo sin tocarte las costillas

03/04/2013

J'y suis, j'y reste

vamos, que los primeros meses siempre es difícil
pero siempre se vuelve a los lugares comunes
me harta, me enferma
extremidades vivas, por supuesto
pero digo vivas en el sentido de dominio propio
los pies, los dedos de los pies se estiran
se retuercen, recuerdan a otros pies
quisiera dejar de recordar
cuánta condena, cuánta consciencia, por sobretodo la consciencia
¿recuerdan a otros pies? Entonces, este pie que miro, no es mío
lo agarro de un dedo, no es mío
dónde, dónde, dónde
tan difícil, es la falta de práctica nada más
no hay una sola noche que no piense en la consciencia
(de las cosas) no de las cosas, bueno nosotros
una cosa, ¿cómo era la frase que acabo de leer?
dónde
J'y suis, j'y reste
y este muerto o que dicen que estaba muerto y volvió («volvió») ¿lo primero que dijo?
«ahí no había nada». Me sentí aliviada, pero luego absolutamente aterrorizada
¡bien! no había nada, pero tuvo cons-cien-cia de que no había nada
y ¡eso! eso debe ser el infierno
claro, se puede atribuir a que el sujeto (o parte del sujeto) se encontraba aún del lado de acá
y por eso
me dolió la espalda durante dos días y cómo no ser masoquista si el dolor te trae el recuerdo del por qué del dolor. Ay, el estirón de cabello
odio recordar, no me aguanto cuando recuerdo. Detesto la cadena de recuerdos, más para atrás
más para atrás y tengo tres años e intentan ahogarme
vuelvo
vuelvo para besarte los tobillos, las piernas, los muslos
quedarme en los muslos y me estiras del cabello, cierro los ojos
por lo menos lo intentas o simulas estar intentándolo sin darte cuenta que lo intentas
¿qué es lo que quieres?, ¿cuál es tu plan? porque obvio que planeas algo, ¿simple prueba?, ¿de qué?, ¿para qué?
odio los rituales macho-hembra, no fui concebida para esas tonterías, no esperes que reaccione si la perplejidad está tomándome por la garganta y te miro
es eso que llaman extrañeza. Cuida tu etimología, volvamos a las raíces
y paranoia, no olvidemos la paranoia
de un tajo lento voy abrirte desde el ombligo hasta el tórax
voy a extraer los órganos que molestarían en mi nueva morada
me quedaré acurrucada entre tus costillas (¡ay!, reminiscencias edénicas)
veo las paredes de tu carne interior
escucho desde el interior tu respiración sofocada
mi cueva se contrae, se dilata
voy a lamerte desde dentro, voy a devorarte tan lentamente
te irás, al fin te irás
mientras que j'y suis, j'y reste


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se me hace que voy a estar editando esto todo el tiempo 

Mapa Corporal - II

rodilla cubierta de musgo encarnado
niñez tejida de barro deambulando
en tu carne abierta entre labios
donde el disfraz se rasga
en el ritual de las lasceraciones

tabaco neófito quimeras ebrias
aullan coloquios en fuga
mutan geometrías coaguladas
a cicatriz callada
profanan el escenario
tu desnuda máscara arlequín
mientras huyen del telón

hematoma de tarde febril
del sudor contra sudor
de la mordida en un muslo
del placer de lamernos las heridas
perpetuadas en la piel
de tantas horas de rodillas

mutis por la izquierda
cuidado con el disfraz
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Original publicado en la revista digital Letra Muerta Nº 8,
que ahora me parece del asco, este tal vez sea igual, pero



07/03/2013

A Joan


Veo desvestirse un parto de ecos disonantes
bailarines embriagados sobre la pentatónica
resbalan sobre las arterias cadenciosas
sobre  su cuerpo los arañazos arrancan
gritos de agónica melodía
dos//tres//cuatro
mientes
entre arpegios indomables una
relación  melódica  masoquista
y volveremos a buscarnos
en el ritual de los intentos
y fracasos

17/02/2013

Y uno espera


Imagina, uno aquí durmiendo y del otro lado del mundo caen meteoritos. Reminiscencias de la histeria pasada a causa de un posible fin del mundo en fecha dos mil y algo. Y pues, una enorme roca cae del espacio y los pequeños homo sapiens  maravillados, asustados y dónde está tu puto programa espacial. Obviamente, no sabemos cuándo se aparecerá el dichoso (oh, sí) fin, «pero ¡imagina!, me hubiera atrapado en la agonía de alguna vigilia, en pelotas y con un aliento de decadencia alcohólica. No sabemos cuándo, no sa-be-mos».
«¿Qué tal si...?»  La tensa espera con la mirada fija en la no tan oscuridad que lo envolvía, la luz del alumbrado público que parpadeaba de nuevo sobre sus cortinas, las ratas atravesando tuberías. Quince minutos. Enrollado en sus sábanas sucias de ceniza y piel muerta,  soltó el aire. «Nada, obvio. Una tontería. Mejor si uno no se da cuenta». Pero él quería darse cuenta y la ansiedad empezada a manifestarse con las uñas entre los dientes. 
Cuánta indignación pensar en la tomadura de pelo que le tenía preparado el azar con esos meteoroides (sí, miren cómo aprendimos), esas ciudades espantadas y «en cualquier momento...». Diez minutos. El aire de nuevo liberado de sus pulmones, con cierto (segundos después se dio cuenta) ridículo alivio. El sudor frío empezaba a deslizarse por el espinazo. "No se vio con anticipación porque llegó por la cara diurna de la Tierra, dice la NASA etcétera". Se incorpora en la oscuridad de las 02:53 a.m. Camina desvelado por la habitación hacia ningún lugar.
«Nos quieren ver la cara», se pasó los nudillos espantando el sudor de la frente. Sabía que no era el miedo a morir, pasaba por la humillación del desprevenido, del-no-saber-cuándo, algo pero no el miedo a morir. «De eso nadie se escapa, pero uno siente, tiene esa leve sensación, ese escalofrío en el brazo derecho, las hormigas paseándose debajo de la piel del mismo brazo cuando estás a punto de chocar con otro vehículo, como un arañazo limpio y breve. Aunque sea unos microsegundos antes pero lo tenemos, lo tenemos...». Se detuvo en medio de su cavilaciones, en excitada y absoluta alerta. Cinco minutos. Desnudo en medio de la habitación, suspiró, una vez más. «Pero por lo menos tenemos el consuelo de estar despiertos, en cambio aquí, totalmente vulnerables, atrapados en medio del sueño, sin darnos cuenta». Encendió la luz como si diera una bofetada al aire, enfurecido.
Abrió el cajón y extendió la ropa que había elegido sobre su cama. Se petrificó en medio de la tarea, en esa posición absurda de quien se agacha para recoger unas medias del suelo. Cinco...Cuatro...Tres...Dos...Uno. Recoge las medias y se las pone, a pesar de las manos temblorosas y tanta taquicardia. «A mí no me pillan, carajo». Bien puesto en traje y corbata, espera. Sentado en la cama, bien perfumado y peinado, espera. Cinco...Cuatro...Tres...Dos...Uno.